
El malestar físico y emocional inexplicable no es aleatorio: es el lenguaje de su sistema energético, revelando un desequilibrio que va más allá de un simple «chakra bloqueado».
- Un chakra puede estar hipoactivo (cerrado) o hiperactivo, causando síntomas opuestos que a menudo se confunden.
- Los bloqueos a menudo son compensaciones: un chakra débil fuerza a otro a sobrecargarse, creando patrones de conducta complejos.
- Cada chakra está directamente conectado a una glándula endocrina, uniendo el plano sutil con la biología de su cuerpo.
Recomendación: Aprenda a diagnosticar la dirección del flujo energético y la raíz del desequilibrio (a menudo un trauma) para una sanación verdaderamente integral.
Esa sensación persistente de que «algo no está bien», a pesar de que los análisis médicos no revelan nada concreto, es una experiencia que muchos comparten. Se manifiesta como una fatiga que no se va con el descanso, una ansiedad sin causa aparente o una desconexión general con la vida. La medicina convencional, enfocada en lo físico, a menudo no tiene respuestas para estos malestares del alma. Desde la perspectiva de la medicina vibracional, estos no son síntomas imaginarios, sino la comunicación precisa de su cuerpo energético. Su sistema le está hablando, y la clave es aprender su idioma.
A menudo, el consejo se limita a «meditar en el color del chakra» o usar ciertos cristales. Si bien son herramientas valiosas, son insuficientes sin un diagnóstico preciso. Tratar de «abrir» un chakra que en realidad está hiperactivo puede empeorar el desequilibrio. La verdadera sanación comienza con una comprensión profunda. No se trata solo de saber si un chakra está «abierto» o «cerrado», sino de entender la dinámica completa: ¿está hipoactivo (deficiente en energía) o hiperactivo (con un exceso de energía)? ¿El síntoma que percibe es la causa raíz o es una compensación de otro centro energético que está en desequilibrio?
Este artículo le proporcionará un marco de diagnóstico holístico. En lugar de ofrecer soluciones genéricas, le enseñaremos a leer el mapa que sus propios síntomas físicos y emocionales están dibujando. Exploraremos la diferencia crucial entre un chakra cerrado y uno hiperactivo, su conexión directa con el sistema endocrino, y cómo los traumas del pasado se cristalizan en puntos específicos de su anatomía sutil. El objetivo es que deje de ver su malestar como un problema y comience a verlo como una guía inteligente hacia el equilibrio y la plenitud.
Para quienes prefieren un formato visual y auditivo, el siguiente contenido ofrece una perspectiva complementaria sobre cómo los principios energéticos, como los que rigen nuestros chakras, se aplican a aspectos cotidianos como la alimentación, reforzando la conexión entre lo que consumimos y nuestro bienestar vibracional.
Para navegar con claridad a través de este sistema de autodiagnóstico, hemos estructurado la información en secciones clave. Cada una profundiza en un aspecto fundamental para que pueda construir una imagen completa de su estado energético actual y comenzar a tomar acciones informadas.
Sumario: Su guía para interpretar el lenguaje de los chakras
- Chakra cerrado vs Chakra hiperactivo: cómo distinguir la diferencia en su conducta
- La conexión entre sus chakras y el sistema endocrino: una visión biológica
- Corriente de manifestación vs Corriente de liberación: en qué dirección fluye su energía
- Vestir del color del chakra afectado: ¿mito o terapia efectiva?
- Cómo los traumas de la infancia se alojan en chakras específicos
- La disposición básica de 7 piedras sobre el cuerpo para alineación rápida
- El peligro de interpretar una casa vacía como una falta absoluta de oportunidades
- ¿Cómo meditar en cada uno de los 7 chakras para desbloquear su potencial completo?
Chakra cerrado vs Chakra hiperactivo: cómo distinguir la diferencia en su conducta
El primer error en el autodiagnóstico energético es pensar en términos binarios de «bloqueado» o «abierto». Un centro energético, o chakra, puede manifestar su desequilibrio de dos maneras opuestas: por deficiencia (hipoactividad) o por exceso (hiperactividad). Un chakra hipoactivo es como una habitación oscura y fría; la energía no fluye, lo que se traduce en miedo, inseguridad, rigidez y estancamiento. Por el contrario, un chakra hiperactivo es como un incendio fuera de control; hay un exceso de energía que se quema de forma caótica, manifestándose como agresividad, dependencia, ansiedad o comportamiento adictivo. Identificar correctamente el estado es crucial, ya que la terapia para calmar un chakra hiperactivo es muy diferente de la necesaria para activar uno hipoactivo.
Por ejemplo, en el Chakra del Plexo Solar, la timidez y una baja autoestima son síntomas de hipoactividad. La persona siente que no tiene poder personal. En cambio, la necesidad de controlar a los demás y la agresividad son signos de hiperactividad en el mismo centro. Ambos son desequilibrios del poder personal, pero sus expresiones son polos opuestos. Es fundamental observar su conducta y emociones para determinar en qué lado del espectro se encuentra:
- Chakra Raíz: Inseguridad extrema y miedo (bloqueado) vs. Apego excesivo a lo material y avaricia (hiperactivo).
- Chakra Sacro: Rigidez emocional y falta de creatividad (bloqueado) vs. Adicciones y búsqueda compulsiva de placer (hiperactivo).
- Chakra Garganta: Miedo a expresarse y a decir su verdad (bloqueado) vs. Verborrea, incapacidad para escuchar e interrumpir a otros (hiperactivo).
Aún más complejo, el cuerpo energético busca el equilibrio a través de un sistema de compensación. Un chakra hipoactivo puede forzar a otro a volverse hiperactivo para compensar la deficiencia. Este es un patrón diagnóstico avanzado y muy común.
Estudio de caso: Compensación entre el chakra raíz y el plexo solar
Anodea Judith, una autoridad en el campo de los chakras, explica cómo un chakra raíz bloqueado, que se manifiesta como una profunda inseguridad y miedo existencial, a menudo provoca una hiperactividad compensatoria en el plexo solar. La persona, para combatir su sensación de no estar segura en el mundo, desarrolla una necesidad obsesiva de controlar cada aspecto de su vida, su trabajo y sus relaciones. Este control excesivo es un intento de crear una falsa sensación de seguridad que el chakra raíz no puede proporcionar. Este patrón es frecuente en individuos que vivieron traumas de abandono o inestabilidad en su primera infancia.
Entender esta dinámica de opuestos y compensaciones es el primer paso para un diagnóstico preciso y, por tanto, para una intervención terapéutica que realmente funcione.
La conexión entre sus chakras y el sistema endocrino: una visión biológica
Los chakras no existen en un vacío esotérico; son la contraparte energética de la biología de su cuerpo. Cada uno de los siete chakras principales está intrínsecamente ligado a una glándula del sistema endocrino, el sistema que regula las hormonas y, por ende, el metabolismo, el crecimiento, el estado de ánimo y la función sexual. Esta correspondencia es la clave para entender cómo un desequilibrio sutil puede manifestarse como un síntoma físico muy concreto. Un bloqueo energético sostenido en un chakra puede, con el tiempo, afectar la función de su glándula asociada.
Como explica la terapeuta Lorena en una publicación para Univision, existe una comunicación constante entre el cuerpo y sus centros energéticos. Según ella:
Cuando alguna parte del cuerpo está mal, ésta va y se comunica con su centro energético y genera una emoción, dicha emoción sostenida durante mucho tiempo termina generando una enfermedad
– Lorena, Univision – Estilo de Vida Bienestar
Esta conexión explica por qué la fatiga crónica puede estar ligada a un desequilibrio en el chakra raíz (glándulas suprarrenales), por qué los problemas de peso y metabolismo se relacionan con el chakra de la garganta (tiroides), o por qué los desequilibrios hormonales generales pueden señalar al chakra del tercer ojo (glándula pituitaria). Ver sus síntomas a través de esta lente le permite abordar la causa raíz energética en lugar de solo tratar el efecto físico.
El siguiente cuadro detalla esta interconexión, proporcionando un mapa claro entre los centros energéticos y su manifestación biológica. Al observar sus síntomas, puede empezar a identificar qué glándula, y por tanto qué chakra, está pidiendo su atención. Esta tabla se basa en información consolidada de diversas fuentes sobre medicina energética y holística.
| Chakra | Glándula | Función endocrina | Síntomas de desequilibrio |
|---|---|---|---|
| Raíz | Suprarrenales | Producción de adrenalina y cortisol | Fatiga crónica, respuesta de miedo excesiva |
| Sacro | Gónadas | Hormonas sexuales | Desequilibrios hormonales, problemas reproductivos |
| Plexo Solar | Páncreas | Regulación de insulina | Problemas digestivos, diabetes |
| Corazón | Timo | Sistema inmunológico | Problemas autoinmunes, alergias |
| Garganta | Tiroides | Metabolismo | Hiper/hipotiroidismo, problemas de peso |
| Tercer Ojo | Pituitaria | Glándula maestra hormonal | Niebla mental, desequilibrios hormonales generales |
| Corona | Pineal | Producción de melatonina | Trastornos del sueño, desconexión espiritual |
Al comprender esta relación, sus síntomas dejan de ser alarmas molestas y se convierten en mensajeros valiosos que le indican dónde necesita aplicar su intención sanadora.
Corriente de manifestación vs Corriente de liberación: en qué dirección fluye su energía
El sistema de chakras no es estático; es un canal dinámico a través del cual la energía fluye constantemente en dos direcciones principales. Comprender estas corrientes es esencial para un diagnóstico preciso. La primera es la Corriente de Liberación, un flujo ascendente que va desde el chakra raíz hasta la corona. Su función es llevar la energía de la tierra, nuestras experiencias y emociones hacia la conciencia, la expresión y la liberación espiritual. Un bloqueo en esta corriente se siente como estancamiento: emociones que no se pueden procesar, sentimientos de estar atrapado o incapacidad para expresar lo que se siente.
La segunda es la Corriente de Manifestación, un flujo descendente desde la corona hasta la raíz. Esta corriente trae las ideas, la inspiración y la conciencia espiritual hacia el plano físico para concretarlas en la realidad. Un bloqueo aquí se manifiesta como una desconexión entre la mente y la acción: tener ideas brillantes que nunca se materializan, falta de enfoque o sentirse «en las nubes», desconectado del cuerpo y de la vida práctica. Su energía puede estar bloqueada no solo en un chakra, sino en una de estas direcciones específicas.

Este flujo bidireccional, como se aprecia en la imagen, es vital para una vida equilibrada. No solo es importante que cada centro energético funcione bien, sino que la comunicación entre ellos sea fluida. Hágase las siguientes preguntas para identificar dónde puede estar la obstrucción en su sistema:
- ¿Tiene ideas brillantes pero nunca las concreta? Esto sugiere un posible bloqueo en la corriente de manifestación, quizás entre el tercer ojo (ideas) y el plexo solar (acción).
- ¿Revive las mismas emociones una y otra vez sin poder soltarlas? Podría ser un estancamiento en la corriente de liberación a nivel del chakra corazón.
- ¿Siente emociones intensas pero no encuentra las palabras para expresarlas? Esto apunta a una obstrucción en el flujo ascendente entre el chakra sacro (emociones) y el chakra garganta (expresión).
- ¿Se siente desconectado de su cuerpo y vive mayormente en su cabeza? Es un signo clásico de un bloqueo en la corriente descendente, impidiendo que la conciencia ancle en la realidad física del chakra raíz.
Identificar si su desafío principal está en «liberar» o en «manifestar» le dará una pista mucho más precisa sobre dónde enfocar su trabajo de sanación para restaurar el flujo completo de la vida a través de usted.
Vestir del color del chakra afectado: ¿mito o terapia efectiva?
La idea de usar el color asociado a un chakra para equilibrarlo es una de las prácticas más populares de la cromoterapia. Cada chakra vibra en una frecuencia específica, que se corresponde con un color del espectro visible (rojo para la raíz, naranja para el sacro, etc.). La teoría es que al rodearnos de un color específico, ya sea vistiéndolo, visualizándolo o comiéndolo, podemos ayudar a sintonizar el chakra correspondiente a su frecuencia de equilibrio. Pero, ¿funciona realmente o es solo un placebo?
La respuesta, desde una perspectiva holística, es que su efectividad depende de la intención consciente. Simplemente ponerse una camisa roja no va a sanar un trauma de abandono alojado en el chakra raíz. Sin embargo, el color puede ser una herramienta poderosa si se usa como un ancla para la intención. De hecho, investigaciones recientes sobre psicología del color confirman que los tonos que nos rodean pueden influir en nuestro estado de ánimo y percepciones a un nivel subconsciente. Usar el color de un chakra se convierte en un recordatorio físico y constante de su intención de sanar y equilibrar esa área de su vida. Cada vez que ve ese color, su mente subconsciente refuerza el trabajo que está haciendo.
La terapia de color se vuelve más potente cuando se combina con otras modalidades, creando una experiencia multisensorial que amplifica el efecto terapéutico.
Aplicación práctica de colores en terapia de chakras
La terapeuta holística Almudena Dueñas explica que el factor más poderoso es la intención consciente, más allá de simplemente vestir un color. En su práctica, combina la visualización de colores durante la meditación con el uso de cristales del color correspondiente. Por ejemplo, para un chakra del tercer ojo (índigo) que necesita activación, recomienda sostener un lapislázuli o una amatista mientras se medita, visualizando activamente una luz azul-violeta intensa llenando el espacio entre las cejas. Este enfoque crea un ritual multisensorial que involucra la vista (externa e interna), el tacto (el cristal) y la mente (la intención), multiplicando la eficacia de la terapia.
Por lo tanto, más que un mito, el uso de colores es una terapia simbólica efectiva. Es una forma de dialogar con su subconsciente y su cuerpo energético, utilizando un lenguaje universal para dirigir la energía sanadora hacia donde más se necesita.
Cómo los traumas de la infancia se alojan en chakras específicos
Muchos desequilibrios crónicos en los chakras no son resultado de eventos recientes, sino de cargas energéticas traumáticas de la infancia que nunca fueron procesadas. Durante los primeros años de vida, a medida que desarrollamos nuestra psique, cada etapa está energéticamente ligada a la maduración de un chakra específico. Un trauma o una necesidad no satisfecha durante una de estas fases puede crear un bloqueo o un patrón disfuncional en el chakra correspondiente que persiste hasta la edad adulta. Entender esta conexión es fundamental para la sanación profunda, ya que nos permite ir a la raíz del problema en lugar de solo tratar el síntoma.
El trabajo de terapeutas y expertos en bioenergética ha mapeado estas correspondencias, mostrando cómo eventos específicos de la niñez impactan centros energéticos concretos. Este conocimiento es una herramienta de diagnóstico poderosa para entender por qué ciertos patrones se repiten en nuestra vida.
A continuación se presenta una tabla que correlaciona las etapas del desarrollo infantil con los chakras, basada en información consolidada por portales como Haze Inciensos Perú. Esta tabla le ayudará a reflexionar sobre sus propias experiencias y a identificar posibles raíces de sus desequilibrios actuales.
| Edad | Chakra | Desarrollo psicológico | Traumas potenciales |
|---|---|---|---|
| 0-2 años | Raíz | Seguridad básica, confianza | Abandono, negligencia, inseguridad física |
| 2-4 años | Sacro | Exploración emocional | Represión emocional, culpa, vergüenza |
| 4-7 años | Plexo Solar | Autonomía, poder personal | Humillación, control excesivo, crítica constante |
| 7-12 años | Corazón | Relaciones sociales | Rechazo, traición, pérdida de seres queridos |
| 12-16 años | Garganta | Expresión personal | Silenciamiento, mentiras, secretos familiares |
El objetivo de identificar estos vínculos no es culpar al pasado, sino comprenderlo para liberarlo. Como señalan expertos en terapia energética, sanar no es olvidar.
Sanar el trauma en un chakra no es borrar el recuerdo, sino disolver la carga energética asociada a él. El objetivo es que el recuerdo deje de activar una respuesta desproporcionada en tu cuerpo físico y emocional
– Expertos en terapia energética, Haze Inciensos Perú
Al traer conciencia a estas heridas tempranas, puede comenzar a ofrecer al niño interior lo que no recibió, disolviendo la carga energética y permitiendo que el chakra recupere su equilibrio natural.
La disposición básica de 7 piedras sobre el cuerpo para alineación rápida
Una vez que ha comenzado a identificar los posibles desequilibrios, la cristaloterapia ofrece un método práctico y directo para empezar a armonizar su sistema energético. Las piedras y cristales son formaciones minerales que vibran a frecuencias estables y pueden ayudar a nuestros chakras a recordar su propia frecuencia de equilibrio. Una disposición de cristales sobre el cuerpo es un ritual poderoso para una alineación general, calmando los centros hiperactivos y estimulando los hipoactivos.
La práctica es sencilla y puede realizarse en casa con un conjunto básico de siete piedras, cada una correspondiente a un chakra. La clave es la relajación y la intención. Al colocar cada piedra, respire profundamente e imagine que su vibración de color y energía se infunde en el centro energético correspondiente, limpiando y armonizando. La turmalina negra en los pies actúa como un ancla, ayudando a descargar cualquier energía densa o excesiva hacia la tierra, lo cual es fundamental para evitar sentirse «demasiado cargado» después de la sesión.

El siguiente protocolo describe los pasos para una sesión de auto-alineación. Es una base que puede adaptar según su intuición y las piedras que tenga disponibles.
- Preparación: Limpie energéticamente sus cristales antes de cada uso, pasándolos por el humo de un incienso (como salvia o palo santo) o dejándolos sobre un lecho de sal marina.
- Posición base: Acuéstese boca arriba en un lugar tranquilo donde no sea interrumpido. Puede poner música relajante si lo desea.
- Colocación de piedras principales: Coloque cada piedra sobre el área del chakra correspondiente. Un set básico incluye: Jaspe rojo (raíz, en el perineo o entre los muslos), Cornalina (sacro, bajo el ombligo), Citrino u Ojo de Tigre (plexo solar, sobre el estómago), Cuarzo rosa o Aventurina verde (corazón, en el centro del pecho), Sodalita o Lapislázuli (garganta, en la base del cuello), Amatista (tercer ojo, entre las cejas), y Cuarzo claro o Selenita (corona, justo encima de la cabeza).
- Piedras de anclaje: Coloque una pieza de Turmalina negra junto a la planta de cada pie para enraizar la energía.
- Activación y Duración: Permanezca en esta posición durante 20-30 minutos, respirando de manera lenta y profunda.
- Cierre: Retire las piedras en orden inverso (de la corona a la raíz), agradeciendo a cada una por su trabajo. Beba un vaso de agua.
Más allá de una simple «recarga», esta técnica es un acto de autocuidado profundo, un momento para dialogar con su cuerpo y restaurar activamente su armonía interna.
El peligro de interpretar una casa vacía como una falta absoluta de oportunidades
En el diagnóstico energético, a veces lo más revelador no es lo que duele, sino lo que está en silencio. Es común enfocarse en los chakras que presentan síntomas obvios (ansiedad, inseguridad, dolor) e ignorar aquellos que no «molestan». Sin embargo, un chakra silencioso no siempre es sinónimo de un chakra equilibrado. A menudo, puede indicar un área de vida completamente ignorada o desactivada, lo que en astrología se conoce como una «casa vacía»: no es que no haya potencial, es que no hay energía activa en esa área.
Este es un punto de diagnóstico sutil pero crucial. Un chakra puede estar tan hipoactivo que ni siquiera genera un síntoma perceptible, porque hemos cortado la conexión con esa faceta de nuestra experiencia. Hemos decidido, consciente o inconscientemente, que esa «habitación» de nuestra casa interior no nos interesa. Esto se ve claramente en arquetipos de personas.
El chakra silencioso: diferenciando equilibrio de área latente
Según el programa ‘Sana a Través de los Chakras’ de Mindvalley, un ejemplo claro es el de una persona extremadamente enfocada en su carrera y en el éxito material (plexo solar y raíz hiperactivos). Puede que no presente ningún síntoma en su chakra sacro. No es que su creatividad, su sexualidad y su capacidad de disfrutar estén en perfecto equilibrio; es que ha desconectado por completo de ellas. El placer, el juego y la fluidez emocional han sido sacrificados en el altar de la productividad. El chakra sacro no está «bloqueado» en un sentido activo; está latente, esperando ser despertado con atención consciente.
Para evitar caer en esta trampa diagnóstica, es vital hacerse preguntas honestas sobre estas áreas silenciosas de su vida. La ausencia de problemas no siempre significa salud; a veces, significa ausencia de vida.
Hoja de ruta para auditar tus chakras ‘silenciosos’
- Chakra Corazón silencioso: ¿Cuándo fue la última vez que te permitiste ser verdaderamente vulnerable con alguien o sentir compasión por ti mismo sin juicio?
- Chakra Sacro inactivo: ¿Dedicas tiempo a actividades puramente placenteras y creativas sin sentir culpa o pensar que «no son productivas»?
- Chakra Garganta dormido: ¿Expresas tus verdaderas opiniones y necesidades en tus relaciones, incluso cuando podrían generar conflicto?
- Chakra Corona desconectado: ¿Buscas momentos de conexión con algo más grande que tú (naturaleza, arte, espiritualidad) o tu vida es puramente material y lógica?
- Chakra Raíz estático: ¿Te sientes genuinamente seguro y merecedor de tu lugar en el mundo, o simplemente has normalizado un estado de supervivencia y ansiedad de bajo grado?
Despertar un chakra latente puede ser la clave para desbloquear una nueva dimensión de plenitud y vitalidad que ni siquiera sabía que le faltaba.
Puntos clave a recordar
- Sus síntomas son un lenguaje: aprenda a distinguir entre un chakra hipoactivo (deficiente) y uno hiperactivo (excesivo) para un tratamiento eficaz.
- Los chakras y las glándulas endocrinas están conectados: un desequilibrio energético prolongado puede manifestarse como un problema físico hormonal o metabólico.
- El trauma infantil se aloja en chakras específicos según la etapa de desarrollo, creando patrones de conducta que persisten en la edad adulta.
¿Cómo meditar en cada uno de los 7 chakras para desbloquear su potencial completo?
Una vez que ha utilizado las herramientas de diagnóstico para identificar qué centros energéticos necesitan atención, la meditación es la práctica fundamental para recalibrarlos. Meditar en los chakras no es un ejercicio puramente mental; es una práctica multisensorial que involucra la visualización, la vibración del sonido (mantras) y la conciencia corporal. El objetivo es enfocar su energía e intención en un punto específico para disolver bloqueos y restaurar el flujo natural.
Cada chakra tiene un mantra sánscrito asociado, conocido como «Bija Mantra» o mantra semilla. Se cree que la vibración producida al cantar estos sonidos resuena con la frecuencia específica de cada chakra, ayudando a activarlo y purificarlo. Combinar la repetición del mantra con la visualización del color correspondiente y la sensación física del área crea una poderosa sinergia sanadora. Esta práctica regular no solo equilibra los chakras, sino que también entrena su mente para ser más consciente de su estado interno.
La siguiente guía ofrece una técnica de meditación para cada uno de los siete chakras, integrando la sensación, la visualización y el sonido:
- Raíz (Muladhara): Siéntese cómodamente y sienta el peso de su cuerpo en contacto con el suelo o la silla. Visualice raíces rojas y fuertes creciendo desde la base de su columna hacia el centro de la Tierra. Cante el mantra LAM, sintiendo la vibración en el perineo.
- Sacro (Svadhisthana): Centre su atención en el área debajo del ombligo. Sienta el movimiento suave de su abdomen al respirar. Visualice una esfera de luz naranja líquida y fluida. Cante el mantra VAM.
- Plexo Solar (Manipura): Concéntrese en el área sobre el ombligo. Sienta un calor suave expandiéndose desde su centro. Visualice un sol amarillo brillante y poderoso. Cante el mantra RAM.
- Corazón (Anahata): Lleve su conciencia al centro de su pecho. Sienta cómo se expande con cada inhalación. Visualice una luz verde esmeralda irradiando amor incondicional hacia adentro y hacia afuera. Cante el mantra YAM.
- Garganta (Vishuddha): Enfoque su atención en la base de su garganta. Visualice una luz azul celeste y clara. Sienta la vibración al cantar el mantra HAM.
- Tercer Ojo (Ajna): Dirija su atención al espacio entre sus cejas. Visualice una esfera de luz índigo profunda y sabia. Cante el mantra OM.
- Corona (Sahasrara): Conecte con la sensación en la coronilla de su cabeza. Visualice una flor de loto de mil pétalos o una luz blanca o violeta brillante que se abre y lo conecta con el universo. Permanezca en silencio, escuchando.
Más allá de la experiencia subjetiva de bienestar, la meditación tiene efectos medibles. Por ejemplo, estudios neurocientíficos han confirmado que ciertas prácticas como la meditación Sahaja Yoga, que se enfoca en el despertar de la energía Kundalini a través de los chakras, pueden mejorar la neuroplasticidad y aumentar la materia gris en el cerebro.
Al dedicar tiempo a este diálogo interno, no solo está «arreglando» un problema, sino que está cultivando una relación consciente con usted mismo, transformando su cuerpo y su mente desde adentro hacia afuera.